"Desde hace seis años, en México, Felipe Calderón desató una tragedia tan
espantosa como la que nos narra, en el sentido de la fuerza, la Iliada.
Durante estos últimos años, las fuerzas ciegas del crimen y del Estado,
que se mueven en el territorio de la ambición y de la administración de
la vida humana y de sus territorios, no sólo han convertido en cosas y
cifras a miles de seres humanos, sino que en medio del espanto, de la
amenaza y del sometimiento rompieron cualquier esperanza de resistencia,
de justicia y de paz, produciendo una parálisis moral de la sociedad.
Bajo el pretexto de controlar una sustancia que se decidió absurdamente
criminalizar, la droga, miles de muertos, de desaparecidos, de
desmembrados, de descabezados, de violadas; miles de viudas, de
huérfanos, de desplazados en estado de vulnerabilidad e indefensión. Es
decir, miles de seres humanos reducidos a cosas por otros seres humanos
–poseídos éstos por la desmesura de la fuerza que les da el poder de un
arma y el sueño del dominio total, y que creen poseer la omnipotencia de
los dioses– se aglomeran aún en los Ministerios Públicos, en fosas
clandestinas, en casas de seguridad, en suelos ajenos a su patria o han
sido sometidos a la esclavitud o a la corrupción moral."
Javier Sicilia en
Proceso.