martes, agosto 30, 2011

Jenaro Villamil: El ogro telegénico

1. Se insiste primero en sobredimensionar como “terrorismo” lo ocurrido en el casino Royale, como ocurrió con el mensaje de Calderón transmitido en cadena nacional, para luego forzar a un “cierre de filas” en torno al primer mandatario y su cuestionada política de enfrentar a la violencia criminal con violencia policíaca y militar.

2. Se aprovecha la tragedia para hacer una pasarela de egos y de autopromoción política, excluyendo a los propios afectados y víctimas de lo sucedido en casino Royale. Como en las labores filantrópicas de Televisa, lo importante no es solucionar las discapacidades, sino utilizarlas para el lucimiento de la empresa.

3. Se construye una “república de pantalla” que evade las diferencias, la corrupción y la impunidad que anidan en el seno de las mismas instituciones encargadas de garantizar la seguridad pública. Las “buenas conciencias” se pronuncian y quien critique o demande información y no propaganda, puede ser señalado como un “mal mexicano”, aliado a los criminales.

4. Nada de esto es gratis. El gobierno federal de Felipe Calderón no sólo ha destinados sumas multimillonarias para promoverse en la pantalla televisiva. También ha ido cediendo terreno de decisión política al Ogro Telegénico, al grado de que tenemos un “Estado capturado” por los intereses de esos mismos grupos. Calderón y las fracciones legislativas del Congreso de la Unión simplemente ya se olvidaron de la necesidad de una reforma al régimen de medios de comunicación y de telecomunicaciones.

5. El efecto efímero, circunstancial y no institucional del Ogro Telegénico no modifica la percepción social, simplemente fabrica un falso consenso y divulga una imagen virtual de unidad y fortaleza que se derrumban cuando otro acto criminal como el de casino Royale demuestra que la realidad es insistente y persistente: el fracaso de la guerra contra el crimen organizado no se resuelve con spots ni con teletones a modo.

En Proceso.

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Contra(comunicado):

Como decía Henry David Thoreau, "No pido inmediatamente que no haya gobierno, sino inmediatamente un gobierno mejor". El orígen de Medios y política fue el fraude electoral del 2006: nació La República de la Televisión y la programa(ción) se volvió dicta(dura): un monopolio opinativo de Tercer Grado. Aquí en 'Medios y política' están las evidencias comunicacionales que sostienen nuestra tésis: Felipe Calderón no ganó las elecciones; la oligarquía lo impuso mediante un fraude para auto(comprarse) lo que queda de México. Y lo repitieron imponiendo a Enrique Peña Nieto en el 2012. Por eso pedimos lo posible: que se restaure La República.

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