lunes, junio 08, 2009

No todo lo que asfixia mata

"El actor reina en lo perecedero. Es sabido que, de todas las glorias, la suya es la más efímera."
Albert Camus

El fraude electoral del 2006, fraguado y materializado por la mafia de los 30 que monopoliza la mayoría de los procesos económicos, políticos y sociales de México, al paso del tiempo aportó certezas sobre el papel y actuación de los mexicanos que, –antes del asalto electoral– navegaban por el mundo político con la máscara del que finge absolutamente, el actor que (re)presenta en intervalos de tiempo las vidas de lo que no son, pero aparentan ser. Aquí algunos de los puntos subterráneos que ahora son superficie:

1.- Jesús Ortega y Los chuchos.

Jesús Ortega, presidente nacional espurio del PRD, ha demostrado con sus acciones y decisiones como se puede ser en lo mediático, de izquierda, y en la sombra, un robot al servicio del poder. Los Chuchos son un satélite político de Charly, un artefacto mecánico espectacular que no tiene vida autónoma, ni ideología propia. Carlos Navarrete, Jesús Zambrano, René Arce, Ruth Zavaleta y Jesús Ortega son replicantes del poder que simulan atacar al poder (y afortunadamente, ya casi nadie les cree). Los Chuchos son la burocracia trágica colaboracionista y en la primera fase de La Resistencia, los enemigos más dañinos (por su carácter de invisibilidad) a las protestas en contra de la imposición. Hoy la opinión pública ha emitido una certeza: los chuchos son voceros de La República de la Televisión.

2.- El imperio de Gortari y la mafia de los 30.

Hoy sabemos que el proyecto neoliberal, de fondo, lo que busca es la anexión económica, política y militar con el imperio estadounidense. Para lograrlo, implementaron un plan transexenal donde el principal objetivo es disolver al Estado Mexicano, adelgazarlo pasito a pasito para (al final de la historia) conquistar lo deseado: la privatización de México. Estos fueron los pasos que dio la mafia de Charly para convertirse en Imperio de Gortari: usurpar el poder en 1988, re(matar) los bienes públicos a la cofradía empresarial amiga (entre ellos el otro Charly: Slim), provocar un genocidio económico –la crisis de 1994–, instaurar la dictadura del miedo con los magnicidios de Luis Donaldo Colosio y José Francisco Ruiz Massieu, plantar a dos tristes títeres en la Presidencia (Zedillo y Vicente Fox), controlar los medios masivos de comunicación y volver a usurpar el poder bajo la franquicia Calderón Hinojosa, para repetir el ciclo corruptor, y ahora sí, quedarse con todo.

3.- Felipe Calderón Hinojosa: el más pequeño de los mexicanos.

Un hombre siempre es presa de sus verdades, escribió el filósofo Albert Camus. Felipe Calderón Hinojosa será presa de su pobreza humana para siempre. ¿Cómo se puede ser tan cínico?, ¿Cómo se puede actuar durante tres años un papel de Presidente?, ¿Cómo se puede atacar a los mexicanos (con el miedo, el terror, la guerra, la mentira y la muerte) por el afán enfermizo de mantenerse en el poder usurpado?, ¿Cómo se puede ser tan pequeño?, ¿Cómo? Llamándote Felipe Calderón Hinojosa, el más pequeño de los mexicanos.

4.- La faramalla de la transición.

La llamada "transición" política que supuestamente encabezó el gringo viejo de Vicente Fox, fue una faramalla digna de las telenovelas políticas del canal de las estrellas. Detrás de la alternancia se escondía el Imperio de Gortari, cimentado en el principio del poder oscuro: ordo ab chao, el orden a partir del caos. Charly, el emperador, el guionista de La República de la Televisión ha impuesto a lo largo de su neo-maximato, una serie de conflictos ficticios para sobrevivir en el poder detrás del poder. El ajedrecista de Agualeguas es el responsable de cada uno de los movimientos, situaciones, explosiones y ficciones que hemos vivido en México desde que se robó la presidencia (por primera vez) en 1988, y por supuesto, desde que repitió el amargo chiste electoral del 2006.

"Intelectuales son pensadores que no dejan de creer que la finalidad última del pensamiento es la de hacer del mundo un lugar mejor."
Zygmunt Bauman

5.- La República de la Televisión.

Ha quedado claro que el papel de ex-periodistas como Ciro Gómez Leyva, Denise Maerker, Joaquín López Dóriga, Carlos Marín, Héctor Aguilar Camín, Jorge Castañeda, Oscar Mario Beteta, José Cárdenas, Ricardo Alemán, Leo Zuckerman, y un largo etcétera, es ser los defensores del Imperio de Gortari, ser las múltiples voces y rostros de la dictadura del miedo. Son las múltiples venas que Charly controla para imponer en la opinión pública la confusión necesaria para navegar libre en la impunidad. Los voceros son los esparcidores de la incertidumbre que mantiene a los mexicanos divididos, confundidos en el mar de la mentira y por lo tanto, dormidos dentro del mundo falso de la caverna televisiva. Los voceros son los lanza llamas del miedo.

"Ninguna idea es inmune a la comunicación y pronunciándola en el lugar equivocado y de forma discordante basta para socavar la verdad"
Theodor Adorno

6.- Los infiltrados y los intelectuales orgánicos.

Para poder ocultar, sofocar y desprestigiar las voces de La Resistencia al asesinato democrático, el Imperio de Gortari infiltró (con antelación) en la izquierda y en el movimiento lopezobradorista una serie de actores políticos, culturales e intelectuales que le fueran útiles, uno, para cometer el fraude, y dos, para desmoralizar (aligerar e infectar) las protestas contra el atentado electoral. El papel del intelectual orgánico es ser "el encargado de articular y formular los intereses de una clase determinada, a fin de servir a los intereses que articula y formula una clase determinada." Es decir, las ideas al servicio de la la mafia de los 30. El intelectual orgánico no es libre, no es autónomo ni independiente: es Vocero de los intereses que representa. Una vez cumplido su trabajo (a favor de la des-integración político cultural) los intelectuales orgánicos regresaron a donde nunca debieron salir: al gatopardismo que sobrevive entre las sombras ilusorias que proyectan las cúpulas del PRI y del PAN.

"La filosofía significa la determinación de preservar a toda costa la libertad intelectual y real, y sólo cumpliendo esa condición puede –y debe– mantenerse inmune a la sugestión del status quo."
T. Adorno

Hacia el futuro (cuando caiga lo que está a punto de caer) las certezas que ha aportado el fraude serán el oxígeno necesario para reconstruir La República que la mafia devastó. Ninguno de estos personajes tendrá cabida en la renovación de la vida pública de México, porque ellos son el espejo de la devastación pública de México. Por eso decimos: no todo lo que asfixia mata. La renovación, el renacimiento será posible, mientras exista La Resistencia para que "el futuro inevitable (el triunfo de las mentes holocausto) no llegue a producirse".

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Contra(comunicado):

Como decía Henry David Thoreau, "No pido inmediatamente que no haya gobierno, sino inmediatamente un gobierno mejor". El orígen de Medios y política fue el fraude electoral del 2006: nació La República de la Televisión y la programa(ción) se volvió dicta(dura): un monopolio opinativo de Tercer Grado. Aquí en 'Medios y política' están las evidencias comunicacionales que sostienen nuestra tésis: Felipe Calderón no ganó las elecciones; la oligarquía lo impuso mediante un fraude para auto(comprarse) lo que queda de México. Y lo repitieron imponiendo a Enrique Peña Nieto en el 2012. Por eso pedimos lo posible: que se restaure La República.

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