"La Agencia para la Lucha contra las Drogas, conocida por su acrónimo
DEA, afirma en una acusación ante una corte texana que el Cártel del
Golfo y Los Zetas buscaron comprar la protección de políticos
tamaulipecos, que incluyó financiamientos a campañas electorales.
Según las DEA, con la elección de Tomás Yarrington como gobernador de
Tamaulipas -en 1999- comenzó el pago de “grandes cantidades de
ganancias de la droga” de los grupos delictivos a las autoridades
estatales a cambio de influencia política. Yarrington no ha querido
comentar nada sobre este tema.
De acuerdo con la acusación presentada ante la Corte para el Distrito
Oeste de Texas contra Antonio Peña Argüelles, presunto lavador de
dinero de la organización delictiva capturado la semana pasada, una
fuente confidencial identificada como “CS-2”, relata cómo este personaje
comenzó a recibir el dinero a nombre del jefe del cártel, Osiel
Cárdenas Guillén, hoy preso en Estados Unidos."
En
24horas.