viernes, agosto 12, 2011

Un ejército de México

El Ejército de un pueblo pacífico debe servir para dos cosas: defender el territorio de una invasión extranjera (en cuerpo e idea), y ayudar al pueblo en casos de desastres naturales. Defiende la libertad: la soberanía. Y por encima de cualquier general o cualquier órden ejecutiva que pueda alterar el estado democrático, está la fuerza que los constituye como cuerpo marcial: el pueblo. Cuando un ejército o un soldado atenta contra el más debil de los que conforman el TODO, atenta contra la patria-matria que se supone defienden. Un solo muerto o ultrajado del pueblo en sus garantías, persona o patrimonio, es un atentado grave contra la fuerza que les da existencia y por lo tanto su futura derrota y desintegración. El tiempo de la Historia es el TIEMPO. El Estado ideal no tiene ejércitos.

La más alta de las traiciones al descubierto:

La carta de entendimiento
Luis Javier Garrido

El proceso de ocupación militar de México por Estados Unidos como vía para apoderarse de los recursos estratégicos del país, puesto en marcha por el gobierno de Felipe Calderón, compromete seriamente los destinos y el bienestar de la nación mexicana, pero muy poco se ha hecho para detenerlo, y se está llegando a un desastre sin paralelo en todos los órdenes.

1. La información publicada en los primeros días de este agosto de 2011 por la prensa estadunidense y mexicana sobre las dimensiones del proceso de militarización de México orquestado por el Pentágono, que ha abierto una muy tibia discusión en el ámbito legislativo, se conocía desde hace tiempo, y había sido analizada en esta columna, pero a pesar de su gravedad no suscitó entonces una vigorosa respuesta política y social, de ahí que las últimas informaciones, de las cuales cuatro son significativas, adquieran un nuevo relieve histórico.

2. La violencia existente en el país desde hace cuatro años, como ya se sabe, ha sido generada esencialmente por el gobierno del PAN y sus grupos paramilitares de todo tipo, en vistas a pretender justificar el uso anticonstitucional de las fuerzas armadas mexicanas en una supuesta “guerra contra el narco”, que no lo es, pero este escenario hechizo no convence ya a nadie, y la escalada actual en esa misma dirección está generando una repulsa cada vez mayor.

3. El número de militares y agentes policiacos estadunidenses, encubiertos y no encubiertos, que operan ya en territorio mexicano, es cada vez mayor y escapa a cualquier estimación oficial, en particular por el hecho de que están siendo imbricados, junto con los que se llama contratistas privados, en la que se pretende sea la primera base de Washington en suelo mexicano, como diversas notas lo afirmaban hace meses. La primera información que ha generado un enorme escándalo fue la publicada el domingo 8 por The New York Times, en la que se reitera que agentes del Pentágono, la CIA, la DEA y otras agencias operan no nada más a partir del centro de inteligencia ubicado en Reforma 225 sino desde una base militar que se supondría es mexicana, ubicada en algún ignoto lugar del norte de México, pero que ellos ya controlan en vistas a hacer prevalecer sus intereses, de manera que se puede establecer que existe, bajo una simulación, una base militar estadunidense en México.

4. Estados Unidos tiene al menos 14 bases militares en América Latina y el Caribe, bajo la autoridad del Comando Sur, con las que espía y controla a 19 países del continente, y que son estimadas como centros de movilidad estratégica y guerras relámpago, por lo que esta base encubierta constituye un nuevo problema continental, sobre todo porque los militares mexicanos ahí comisionados, y bajo las órdenes de oficiales de Washington, han sido formados en el Instituto de Cooperación Hemisférica (antes Escuela de las Américas), que ahora funciona en Fort Benning (Georgia). El Times reconoce que Washington ha adiestrado al menos a 4 mil 500 agentes de la Policía Federal y a un número indeterminado de marinos y militares.

5. Hay que tener presente, por otra parte, cómo se enfrenta el problema en otros países del continente, y bastan dos ejemplos. En Ecuador, el presidente Rafael Correa se negó a refrendar en 2009 el acuerdo para el funcionamiento de la tristemente célebre base de Manta, lo que obligó a Washington a trasladarla a Colombia. Y en Brasil, siendo Lula presidente rechazó en 2010 la pretensión del gobierno de Obama de establecer bases en la zona amazónica, y ahora ante la pretensión del derechista general Nelson Jobim (ministro de la Defensa) de apoyar esta vía, la presidenta Dilma Rousseff forzó su renuncia y nombró para sustituirlo a Celso Amorim, miembro del ala izquierda del Partido de los Trabajadores (PT), a pesar de la inconformidad de jefes de las fuerzas armadas, imponiendo así la autoridad del poder civil y la lógica de la legalidad.

6. Es muy significativo por ello que al presentarse esta situación de militares y agentes de Washington actuando impunemente en México, como si nuestro país fuese un protectorado, en abierta violación a la legislación mexicana, durante una entrevista con el diario angelino La Opinión, el presidente Barack Obama, escudándose en la Iniciativa Mérida, pretendiese al día siguiente de la nota del Times que sólo se trata de una asistencia técnica y se encubriese diciendo que es a México a quien compete hacer cumplir sus leyes en sus fronteras, según reporta David Brooks en La Jornada del martes 9.

7. Las evidencias se multiplican sobre el entreguismo antinacional del gobierno del PAN, y con ellas va la claudicación de la clase política nacional. La segunda nota que ha marcado el escándalo creciente es la publicada por La Jornada el día de ayer, en la que se confirma que no sólo parte del personal naval, militar y policiaco mexicano se halla sometido a las agencias estadunidenses, sino que altos funcionarios del gobierno indigno de Calderón, como Marisela Morales (procuradora general de la República) o Genaro García Luna (secretario de Seguridad Pública), tienen compromisos de subordinación con Estados Unidos, y actúan como sus simples empleados, confirmándose además que los supuestos operativos antinarco del gobierno son ordenados por la administración de Obama en función de sus intereses.

8. La cereza en el pastel de la estrategia que Washington impuso a Calderón a cambio de convalidar su llegada a Los Pinos por la vía del fraude es la de las revelaciones en La Jornada de ayer del acuerdo entre Estados Unidos y México para sustentar políticas similares a las de Afganistán e Irak, suscrito hace 19 meses. La administración de Bush hijo pactó con Calderón las condiciones para apoyarlo a espaldas de los legisladores de ambos países, pero fue con el gobierno de Obama con el que Calderón aceptó el ingreso masivo de militares estadunidenses a México. La carta de entendimiento entre él y Obama, que es más que un tratado, fue llamada así para burlar al Senado, y lo más sorprendente es que ahora que conocen la información los legisladores mexicanos sigan actuando como cómplices timoratos.

9. No sorprende por lo mismo la nota de El Universal de ayer en la que señala que la Casa Blanca, a fin de evadir la discusión pública, y pasando por encima del Congreso, haciendo suyas las políticas de la ultraderecha, discrecionalmente aumentó los recursos para el apoyo militar a México en 400 por ciento entre 2007 y 2011, con lo que éste pasó de 15 a 71 millones de dólares (a pesar de la crisis).

10. En un país en el que la clase política se halla corrompida y en el que las fuerzas de oposición y las propias instancias del Estado son incapaces para detener los actos de traición de un gobierno empeñado en servir a intereses oligárquicos, el pueblo ciudadano debe movilizarse y reiterar una y otra vez a Calderón y a sus cómplices que: ¡Ya basta!

En La Jornada.

"Go home"

El gerente (in)jerencista

"Estoy de acuerdo (con la presencia de agentes extranjeros en territorio nacional) porque existen. No podemos aspirar a resolver un problema continental, internacional, con mecanismos y estructuras que no están al nivel y la capacidad de la delincuencia."
El gobernador de Chihuahua, César Duarte.

jueves, agosto 11, 2011

¿Y el patriotismo de las fuerzas armadas apá?

"La intromisión directa de los cuerpos de seguridad estadunidenses en la guerra contra el crimen organizado es repugnante y llega casi a niveles de ocupación, lo que se suma al envilecimiento de las fuerzas armadas del país."
Javier Sicilia, poeta.

El protectorado

"El New York Times del 6 de agosto publicó un reportaje de Ginger Thompson sobre la decisión de Estados Unidos de ampliar su papel (sic) en la guerra al narco en México, ¿alentados porque con solo un voto en contra, la Comisión de Defensa del Senado mexicano cometió el error histórico de aprobar, en lo general, el uso de los militares en tareas de seguridad pública? El NYT cubre asuntos de máxima sensibilidad, como que (textual): Funcionarios en ambos lados de la frontera dicen que se han diseñado nuevos métodos para dar la vuelta a las leyes mexicanas que prohiben que fuerzas militares y policiales extranjeras operen en territorio mexicano...

Quien ocupa Los Pinos, que según el diario pactó con Obama esta ampliación, es algo más que entreguista. Es un más, grave en lo jurídico y constitucional. Además se nos detalla que para dar la vuelta a nuestras leyes, se recurre al ingreso al país (como en Afganistán) de mercenarios que operan como contratistas desde firmas de seguridad de Estados Unidos, de horrenda fama mundial por atrocidades contra la población. ¿Desde cuándo operan aquí?"
John Saxe-Fernández en La Jornada.

Aristegui: entrevista a Efraín Bartolome por el operativo ilegal en su casa

Efraín Bartolomé

¿De verdad estamos tan solos?

Desangremediático

Ya es jueves y Los voceros de la república de la televisión no han dicho ni pío de la intervención estadounidense en México que confirmó el domingo el New York Times, ni nada del miserable papel de subordinación a un gobierno extranjero de Felipe Calderón Hinojosa. A cuatro días de publicada la noticia más trascendente de la historia del periodismo contemporáneo, los voceros se repliegan, guardan silencio, respiran medrosos y esperan a que la tromba informática pase sobre ellos y sus defendidos. Y ese 'silencio' programado de la propaganda es la prueba de que el cañonazo del New York Times, –y ahora el de La Jornada–, abrió un peligroso boquete en el cuerpo de la Usurpación. Los voceros se están (des)angrando en cadena nacional. Pronto requerirán trans(fusión).

El jueves negro de Calderón

Histórica primera plana de La Jornada. Felipe Calderón tendrá que ser juzgado pronto por lo que es: primero, un traidor a la democracia en el 2006, y ahora: un traidor a la patria. Aquí los dos ganchos periodísticos al hígado de la Usurpación:

1.- Altos mandos de PGR y SSP, sometidos por agencias de EU


- "Funcionarios de alto nivel de áreas de seguridad y justicia del gobierno mexicano que trabajan como informantes para agencias del gobierno de Estados Unidos, revelaron que altos mandos de instituciones como la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) federal y la Procuraduría General de la República (PGR) tienen que acreditar exámenes de confianza a que los someten diversas agencias estadunidenses que operan en territorio nacional, antes de ser considerados interlocutores o servidores confiables."

- "Los datos que brindan los agentes extranjeros se consideran claves. Aportan información detallada del objetivo y su ubicación. Además, como si se tratara de un acto de supervisión, participan en los operativos que realizan las corporaciones mexicanas, y cuando éstas no cuentan con el equipo adecuado, los estadunidenses lo donan y capacitan en su uso a los funcionarios nacionales."

- "Las pruebas alcanzan a informantes de las agencias estadunidenses y funcionarios como la procuradora Marisela Morales; el secretario de Seguridad Pública federal, Genaro García Luna; el comisionado de la Policía Federal, Facundo Rosas Rosas; sus principales operadores, así como altos mandos militares que sirven de enlaces."

2.- Se pactó que actuaran agentes de EU en México


- "El acuerdo entre México y Estados Unidos para la operación en territorio nacional de integrantes de las agencias antidrogas (DEA) y Central de Inteligencia (CIA), así como del Pentágono, que trabajan conjuntamente con autoridades mexicanas en un centro de fusión e inteligencia para el combate al narcotráfico, forma parte de una carta de entendimiento signada por ambos gobiernos hace 18 meses."

En La Jornada.

Leves correcciones: Fisgón

miércoles, agosto 10, 2011

La retirada programada

Al descubrir el New York Times mundial(mente) la injerencia militar de los Estados Unidos en México, el golpe informativo a La República de la Televisión sigue causando fugas aceleradas de sangre para el sustento mediático de la dictadura encubierta. Se ha comprobado la tesis de la izquierda: el gobierno títere panista está entregado a fuerzas extranjeras estadounidenses, que han invadido el territorio nacional con la anuencia de "Los Impuestos", lo que le da el carácter histórico de 'traidores a la patria', situándose así, a la altura de los regímes opresores y dictatoriales de Antonio López de Santa Anna, Porfirio Díaz, Victoriano Huerta y Gustavo Díaz Ordaz.

Los voceros al servicio de la usurpación (Carlos Marín, Héctor Aguilar Camín, Carlos Loret de Mola, Denise Maerker, etc.) tienen tres días evadiendo el tema, y eso significa que los millonarios en imágenes de la manipulación actúan estratégicamente a la retirada. El guionista de Gortari es más astuto que guionista, y una vez medidos los riesgos posibles en su contra, comanda la estrategia del tío Lolo: haganse pendejos solos. Los periodistas simulacro (consciente o inconscientemente), son copartícipes de la dictadura antidemocrática y carnicera que encabeza un titeretillo que esa banda de mentirosos llama 'Presidente'. Ojalá y el más pequeño de los mexicanos les comparta uno de sus cuartos en su futuro hogar: el basurero de la historia.

Contra(comunicado):

Como decía Henry David Thoreau, "No pido inmediatamente que no haya gobierno, sino inmediatamente un gobierno mejor". El orígen de Medios y política fue el fraude electoral del 2006: nació La República de la Televisión y la programa(ción) se volvió dicta(dura): un monopolio opinativo de Tercer Grado. Aquí en 'Medios y política' están las evidencias comunicacionales que sostienen nuestra tésis: Felipe Calderón no ganó las elecciones; la oligarquía lo impuso mediante un fraude para auto(comprarse) lo que queda de México. Y lo repitieron imponiendo a Enrique Peña Nieto en el 2012. Por eso pedimos lo posible: que se restaure La República.

Vistas a la página totales

Huracán: La política secreta neoliberal

Huracán: "Ayotzinapa. El motivo"

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