viernes, diciembre 11, 2009

La Jornada

Violó el Estado mexicano derechos de 3 asesinadas en Juárez: CIDH

Por Emir Olivares Alonso

El Estado mexicano violentó los derechos –consagrados en tratados internacionales– a la vida, la integridad y la libertad personal; a la no discriminación, y de acceso a la justicia y protección judicial, así como las garantías de los niños, en perjuicio de tres mujeres –dos menores de edad–, cuyos cuerpos fueron hallados en noviembre de 2001 en un campo algodonero de Ciudad Juárez, Chihuahua, y de sus familiares, resolvió la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Son delitos por los que el Estado mexicano tendrá que reconocer públicamente su responsabilidad internacional, aseguró el tribunal interamericano.

(link a La Jornada)

jueves, diciembre 10, 2009

La historia sin principio

El poder de manipulación del nanoperiodismo radica en el punto donde inicia a contar la historia. Una crónica del 1 al 5 es una cosa, y del 2 al 5 es una historia sin principio. Carlos Marín en El Asalto a la Razón del 10 de Diciembre en Milenio Tv, transmitió los cinco momentos que hicieron a Rafael Acosta –y en paralelo– dibujó el patrón del nanoperiodismo: la historia se narra sin principio. El poder televisivo inició con el nombramiento de Juanito como candidato, no con el porcino fallo del Tribunal Electoral, que, a dos semanas de la elección, desaforó electoralmente a Clara Brugada. Omitir el orígen del hecho es la manipulación atroz de los voceros: una historia sin principios.

No más

Se acabó la carroña. El nanoperiodismo está derrotado: renunció Juanito.

El 9999

Julio Hernández López sobre Carlos Loret de Mola en Astillero:

"Carlos Loret de Mola publicó ayer, en El Universal, una Historia de reportero denominada Una bomba en el Teletón. En ella narra reprobables amenazas anónimas, hechas por Internet, de colocar artefactos explosivos en los Centros de Rehabilitación Infantil Teletón (CRIT) de Tlalnepantla y Guadalajara, y lo sucedido la mañana de este lunes, cuando una llamada telefónica anunciando un estallido en dos horas, provocó el desalojo preventivo de niños, familiares, trabajadores y médicos en el centro de rehabilitación de Tlalnepantla.

El plan estaba hecho, menciona el periodista de Televisa en una de sus líneas. Lo malo (¿el plan?) es que, a partir de esos datos, el conductor de televisión ha tratado de vincular, sin pruebas, las críticas en Internet al Teletón con amenazas de poner bombas en centros de rehabilitación. Según esas graves acusaciones, el Teletón consiguió este año de panzazo sus metas de recaudación, en parte por la crisis económica pero, además, porque hubo de enfrentar la “sistemática y organizada campaña –manifestada en Internet pero que mereció difusión y respuesta en televisión abierta– de intento de desprestigio”.

Aún así, en esa batalla que ha de suponerse equilibrada y pareja (internautas contra televisoras), los anti-Teletón sufrieron una derrota descomunal, pues en la colecta electrónica se habrían conseguido más dinero y más donantes individuales. Esa lectura bélica (¿de la guerra contra el narco, a la guerra contra los antiteletones?) cerró con un párrafo que constituye una peligrosa acusación contra quienes ejercen su derecho a la crítica y se oponen a los poderes desde Internet, particularmente en las cuentas de tuiter, donde el tema del rechazo al Teletón fue frecuentemente abordado. Dijo Loret de Mola: “su discurso intolerante, sin matices, violento, pero derrotado, derrotado por millones de mexicanos, intentó un día más tarde una nueva ruta de expresión: la amenaza de hacer explotar un Centro de Rehabilitación Infantil Teletón tratando de manchar el triunfo social que representó la posibilidad de fundar dos nuevos CRIT’s, sostener los existentes y abrazar ahora la causa de los niños con cáncer. Está claro quiénes están detrás. Ni buscarle”.

La relación que hace Loret de Mola es inequívoca: quienes criticaron en Internet, derrotados porque el Teletón tuvo más gente y más dinero, intentaron una nueva ruta de expresión: la amenaza de hacer explotar etcétera. Pero, ¿quiénes, Carlos? ¿Quiénes pasaron de críticar el Teletón al terrorismo telefónico?, ¿quiénes, derrotados, quisieron vengarse de esa despiadada manera?, ¿quiénes deben ser buscados (aunque, todo está tan claro, que ni buscarle) y llevados a declarar por la policía cibernética?

Porque, vincular sin pruebas la crítica con el terrorismo es abrir las puertas a la represión; vincular la libre expresión por Internet a la comisión de hechos delictivos como los relatados es una irresponsabilidad. A menos que se den pruebas. Carlos Loret de Mola ha sido un periodista de gran profesionalismo y sensibilidad política, sobre todo en la etapa en que colaboró con Ricardo Rocha en radio. De no poder sustentar lo que ha escrito, debería corregir sus letras y ofrecer disculpas a quienes legítimamente critican al Teletón pero no por ello son terroristas. De contar con pruebas, debería presentarlas de inmediato ante las autoridades correspondientes para que se inicie un proceso de indagación y eventual castigo. De otra manera, parecerá un amago preventivo de Televisa, una treta sentimentalista más para defender el espectáculo anual de caridades deducibles de impuestos, una guillotina judicial sobre Internet o un berrinche en las alturas televisivas al que un redactor cercano da acomedida transcripción pública. ¿Cuál es el plan ya hecho?

Link al Astillero.

El nanoperiodista

"A mí no me amedrentan."
Carlos Loret de Mola a los críticos violentos del Teletón.

Qué es la democracia

Gustavo Bueno ofrece una breve exposición general sobre qué es la democracia, entendida como sistema político y como ideología. Comienza distinguiendo dos aspectos al tratar de la democracia, el aspecto ideológico o nematológico, y el aspecto técnico o tecnológico.


El Estado, cómplice de violaciones cometidas por militares, asegura Amnistía Internacional

"El gobierno mexicano es cómplice de las graves violaciones a derechos humanos cometidas por integrantes del Ejército mexicano. Su respuesta a todos los niveles es ineficaz. Además, con su aparente incapacidad para investigar y procesar a los responsables, contribuye a crear un clima de abusos e impunidad, afirmó Amnistía Internacional (AI).

En un nuevo informe sobre violaciones a derechos humanos a manos del Ejército, el organismo resaltó, con base en el número de quejas presentadas ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), que estos ilícitos se triplicaron en sólo dos años. El problema se agudizó a partir de que el gobierno de Felipe Calderón incorporó a la milicia en actividades de combate a la delincuencia.

Ante esto, Alberto Herrera, representante de la organización en México, convocó a las representaciones de AI en otras naciones a que realicen manifestaciones en las embajadas mexicanas, con el propósito de expresar su consternación por la situación que se vive en el país.

[...]

Durante la conferencia de prensa en que Herrera presentó el informe, el investigador Miguel Sarre advirtió que la violencia del aparato del Estado es indecible y da cuenta de un problema de gobernabilidad. No es posible que ocurran las violaciones a derechos humanos sin que estén enterados los mandos superiores del Ejército o el presidente Felipe Calderón. De lo contrario, dijo, significaría que los militares actúan al margen de la ley, lo que a su vez supondría que el país se encuentra en un estado de excepción."

Link a La Jornada.

Derecha hueca

"En toda la historia del país no habíamos tenido presidentes tan ineptos como (Vicente) Fox y (Felipe) Calderón, porque habíamos tenido mandatarios bandidos, autoritarios, de lo peor, pero ineptos como éstos, ningunos o muy pocos".
Andrés Manuel López Obrador, Presidente Legítimo de México

miércoles, diciembre 09, 2009

Dialéctica Hegeliana

Espiral

"Nada puede ocurrir una sola vez, nada es preciosamente precario".
Jorge Luis Borges

El nanoperiodismo

El nanoperiodismo es la práctica comunicativa donde el emisor narra o analiza los sucesos sociales desde la exclusiva óptica del poder. El nanoperiodismo es reproductor del discurso ilegítimo del poder. El nanoperiodista no defiende al torturado, mete las manos al fuego por el torturador. El nanoperiodista no piensa en la justicia social, trabaja a favor de la inequidad y del aplastamiento de todo aquello que va en contra del poder –porque va en contra de él–.

El nanoperiodista no tiene la verdad y la crítica como principios, su juicio se acciona desde la adulación de quien ostenta temporalmente el poder. Su ciclo discursivo va cambiando, sí, pero nunca para posesionarse del lado de la justicia y la ética, sino para ir siguiendo las mutaciones del poder en sus representantes, los administradores del Estado, la clase política disfuncional.

El nanoperiodista es la voz y el cable comunicante de la violencia ilegítima. El nanoperiodista es filiomilitar, paramilitar y ruptura de los derechos humanos.

El nanoperiodismo es el frente de acción ideológica de los voceros de La República de la Televisión.

El árbol de la impunidad

La Impunidad es la ruptura o interrupción de la aplicación de las leyes a través de la acumulación interesada de capital y poder. El que persigue la impunidad requiere una contraparte para lograrla, ya sea un actor específico (jueces o políticos) o la sociedad en general.

La impunidad vuelve estridente, frustrante e infeliz la convivencia social: la impunidad es inequidad y desintegración de los derechos que, en teoría, deben aplicarse sin distinción de clase, a cada uno de los miembros de la sociedad.

El impune utiliza la función pública para incrementar su poder y mantenerse "vivo" dentro de las redes que alimentan el árbol negro de la impunidad, que a todos cubre bajo la sombra de la sombra impune.

El impune mata y se mantiene libre. El impune roba y se mantiene libre. El impune miente y se mantiene libre de juicio crítico.

La impunidad es imposible cuando los medios de comunicación cumplen la función de auditores inquebrantables del devenir público. Si el medio fustiga con la fuerza del periodismo la impunidad, no hay abono para su desarrollo y florecimiento cíclico.

Con la crítica, la impunidad sería desierto.

Contra(comunicado):

Como decía Henry David Thoreau, "No pido inmediatamente que no haya gobierno, sino inmediatamente un gobierno mejor". El orígen de Medios y política fue el fraude electoral del 2006: nació La República de la Televisión y la programa(ción) se volvió dicta(dura): un monopolio opinativo de Tercer Grado. Aquí en 'Medios y política' están las evidencias comunicacionales que sostienen nuestra tésis: Felipe Calderón no ganó las elecciones; la oligarquía lo impuso mediante un fraude para auto(comprarse) lo que queda de México. Y lo repitieron imponiendo a Enrique Peña Nieto en el 2012. Por eso pedimos lo posible: que se restaure La República.

Vistas a la página totales

Huracán: La política secreta neoliberal

Huracán: "Ayotzinapa. El motivo"

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