
Serpientes y Escaleras
Salvador García Soto
26 de enero de 2007
Pasado el episodio de su enfrentamiento con un sector del gobierno de Felipe Calderón y una vez que desde Los Pinos ordenaron frenar el golpeteo en su contra, Elba Esther Gordillo Morales prepara una estrategia para "reactivarse políticamente" -cualquier cosa que eso signifique-, y tener una presencia más visible en la escena política. No es que la maestra haya estado ausente, aunque sí operaba más desde las sombras , y ahora, en las próximas semanas, se le verá desplegar un mayor activismo político.
Al parecer, a la polémica dirigente del magisterio le funcionó aquel mensaje que envió directamente a Los Pinos, cuando intentó acercarse a Andrés Manuel López Obrador, a quien le ofrecía "información del reciente proceso electoral". Nunca hubo contacto entre la maestra y AMLO; de hecho, cercanos al perredista dicen que el tabasqueño no respondió a las llamadas y recados de Elba, ni mostró interés por verla.
Pero los que sí reaccionaron de inmediato fueron los operadores del presidente Calderón, que buscaron a la maestra para aclararle que el mandatario no tenía nada en su contra y que ofrecía "calmar" a los de su gabinete -léase Germán Martínez-, a quienes la maestra acusaba de filtrar información para atacarla. Eso desactivó la confrontación con el gobierno, aunque en corto, la Gordillo todavía se queja de haber sido "maltratada" por Calderón.






