domingo, octubre 21, 2012

Julio Scherer: Proceso y sus adentros

"El 23 de marzo de 1999, el Consejo de Administración había citado a Rodríguez Castañeda, Carlos Marín y Froylán López Narváez a una reunión capital. En esa fecha decidiríamos los nombres de los compañeros a los que deberíamos liquidar. Los asuntos marchaban mal en Fresas 13. Los signos del declive resultaban alarmantes.

Urgía poner en práctica la decisión que llevaba en mente. Me reuní a toda prisa con el notario Juan Vicente Matute Ruiz de la Notaría 179 en el DF, los consejeros Vicente Leñero Otero y Enrique Maza García, los auditores José Palomec y Francisco Álvarez y el abogado Juan José Royo. Les propuse la celebración de una junta de consejo para el 23 de marzo. Les expuse los motivos con claridad. Vicente Leñero y Enrique Maza me hicieron clara su incertidumbre. Pero convenimos: no había de otra. Media hora antes de la cita, nos encontrábamos todos en el salón del consejo. Llegó Rodríguez Castañeda. Serios, graves, esperábamos a Marín y a López Narváez. Entraron. Sus rostros acusaron un desconcierto que los rebasaría. Anuncié que, de acuerdo a las facultades del Consejo de Administración, a partir de ese momento desahogaríamos el único punto de la orden del día, la elección del nuevo director. Pregunté, sin más, quién se apuntaba como candidato para la sucesión en una elección entre reporteros y editores. Sólo se escuchó la voz de Rafael:

 -Yo. López Narváez y Marín se pusieron de pie, suelta la furia. Froylán abandonó primero la sala de juntas. Marín lo siguió. Brotaron los improperios. Froylán pronunció la frase que pretendió me sepultaría. Me llamó el Díaz Redondo de Proceso.

Ya en la redacción, Marín estalló. Habló de urnas envenenadas. Enrique Sánchez España me dijo que también se iba.

Era figura clara en la empresa y me encendió de rabia.

 -Usted se queda -le grité.

En la sala de redacción informé del nombramiento de Rafael Rodríguez Castañeda como nuevo director de Proceso. Escuché aplausos, pero no me llegó el canto del entusiasmo. Hoy podemos afirmar que en Proceso supimos ver el futuro."

En LaCh.com.

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Contra(comunicado):

Como decía Henry David Thoreau, "No pido inmediatamente que no haya gobierno, sino inmediatamente un gobierno mejor". El orígen de Medios y política fue el fraude electoral del 2006: nació La República de la Televisión y la programa(ción) se volvió dicta(dura): un monopolio opinativo de Tercer Grado. Aquí en 'Medios y política' están las evidencias comunicacionales que sostienen nuestra tésis: Felipe Calderón no ganó las elecciones; la oligarquía lo impuso mediante un fraude para auto(comprarse) lo que queda de México. Y lo repitieron imponiendo a Enrique Peña Nieto en el 2012. Por eso pedimos lo posible: que se restaure La República.

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